En las noches se ha vuelto costumbre,
En aquel alto de cemento,
Sin importar el frio, la lluvia, en ocasiones el ruido,
Hacinarme en la lúgubre oscuridad del ser.
Allí me encuentro
En la penumbra,
Pensando, sintiendo, fumando,
Evadiendo la mirada.
Imágenes sujetas a la realidad
Descansan en mis ojos bajo la luna,
Una que otra estrella y
El vacilar nocturno de la gente.
Luego camino,
Me siento a escribir,
El porqué de la desdicha
Que yo poseo,
Pero una respuesta
Se expresa en Ginberg y su Aullido
Recae en el cielo mi silencio
Y escondo mis palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario